Sólo un 20% de los hogares ahorraron en la pandemia y tienen un colchón extra para capear la inflación

Las rentas altas fueron las únicas que aumentaron su ahorro y ahora son las menos afectadas por la subida de precios Leer

Sólo un 20% de los hogares ahorraron en la pandemia y tienen un colchón extra para capear la inflación

Las rentas altas fueron las únicas que aumentaron su ahorro y ahora son las menos afectadas por la subida de precios Leer

España experimentó en 2020 y, en menor medida, en 2021, un incremento del ahorro sin precedentes, debido a las restricciones al consumo y al componente precautorio ante la incertidumbre económica. Sin embargo, todo ese ahorro extraordinario se concentró únicamente en el 20% de los hogares, que son los que ahora pueden utilizarlo para capear la inflación.

Según ha constatado el BCE en su último Boletín Económico publicado este jueves, «los datos revelan que durante la pandemia de coronavirus la mayoría de los hogares no fue capaz de incrementar su ahorro, mantuvieron la cantidad de ahorro acumulado en el transcurso de 2020 en el mismo nivel, mientras que alrededor del 20% la aumentó y en torno al 16% lo redujo«, explica el máximo organismo de política monetaria de la Eurozona.

Los que «desahorraron» lo hicieron por la pérdida de renta inesperada que sufrieron, al ser despedidos o ser incluidos en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), por ejemplo, o porque tuvieron afrontar gastos adicionales; mientras que los que aumentaron su ahorro lo hicieron por las restricciones para gastar, el miedo al contagio y por motivos de precaución.

La concentración del ahorro relacionado con la pandemia en hogares específicos limita ahora la medida en la que este ahorro puede amortiguar la reciente escalada de los precios de la energía, apunta el BCE, ya que «los hogares que consiguieron ahorrar durante la pandemia de COVID-19 representan únicamente alrededor del 20% de la población».

Sucede, además, que estos hogares están menos expuestos a las partidas de gasto más vinculadas a la energía (como la propia electricidad o los alimentos) que la media de los hogares, ya que en la mayor parte de casos tienen rentas más altas y la energía o los alimentos tienen un peso menor en su cesta de consumo.

Dado que sólo 1 de cada 5 hogares consiguió ahorrar durante la pandemia y se trata de hogares con mayor nivel de renta, cuyo consumo se ve menos afectado por la inflación, la institución que dirige Christine Lagarde resalta que esto podría limitar el impacto positivo de ese ahorro sobre la recuperación del consumo, especialmente dado el impacto adverso sobre el gasto de la subida de precios.

El aumento de los precios en España, que en julio fue del 10,8% interanual y en lo que va de año acumula un incremento promedio del 8,7%, está empobreciendo a hogares y empresas, hundiendo el consumo y limitando el crecimiento económico.

Según ha publicado la OCDE este mismo jueves, la pérdida real de ingresos per cápita en el primer trimestre (enero-marzo, con una inflación media en el periodo del 7,8%) fue en España del 4,1%, la segunda más alta de Europa por detrás de Austria, donde retrocedió un 5,5%. De media en las economías de la OCDE, la caída de los ingresos fue del 1,1%. Esta pérdida real de recursos se ha visto agravada en el segundo trimestre, a medida que la inflación seguía subiendo hasta situarse ahora cerca del 11%.

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